El poder desintoxicante del cuerpo

16 de September del 2016

A diario, nuestro organismo produce y absorbe toxinas que deben ser eliminadas. Por ello, nuestro cuerpo cuenta con un grupo de órganos especializados, los órganos excretores: pulmones, hígado, riñones, intestinos y piel.

La depuración es un proceso natural mediante el cual, el cuerpo elimina o neutraliza las sustancias tóxicas que absorbemos del exterior (contaminación ambiental, alimentos procesados, medicamentos, tabaco, café, alcohol, …) así como los desechos y toxinas que nosotros mismos generamos. Pero, a menudo, este proceso no es suficientemente eficaz debido a que la absorción de toxinas y generación de desechos es muy superior a la que nosotros mismos tenemos capacidad de evacuar. Los síntomas de sobrecarga tóxica pueden ser muy variados: cansancio sin motivo aparente, resfriados constantes, estrés, erupciones en la piel, etc.

Los excesos y el ritmo de vita actual que impone la rapidez en todos los ámbitos que nos rodean, causan desequilibrios en nuestro organismo. Por ello, es conveniente incorporar hábitos saludables, que refuerzan el poder generador del organismo y restablecen la armonía vital, como una alimentación sana y equilibrada, técnicas de relajación, ejercicio constante y moderado, así como curas desintoxicantes que mejoran la salud y ralentizan el proceso de envejecimiento.

Entre las múltiples funciones desarrolladas por las diferentes estructuras y células que conforman la piel, se encuentra la función excretora. La piel desempeña esta función a través de las glándulas sudoríparas y las glándulas sebáceas.

El estrés y la falta de armonía, también provocan toxemia y daño oxidativo en la piel, agravándose por el hecho de ser este órgano el más expuesto al exterior. Desintoxicar la piel de manera constante, ayuda a que el tejido se renueve y se recargue de energía, fomentando así sus principales funciones regeneradoras.

Sin una correcta depuración cutánea, la piel sufre y se altera, manifestando, en un primer lugar, ALTERACIONES en las capas superiores (puntos negros, impurezas, aspecto opaco, aspereza) y,  en segundo lugar SÍNTOMAS (erupciones pruritos, heridas, manchas, etc).

La exfoliación cosmética favorece el sistema natural de eliminación de las células córneas.

Piel madura: El acúmulo de células córneas en la superficie cutánea hace que las arrugas y líneas de expresión aparezcan más profundas y relevantes.

Piel manchada: Cuando en este tipo de pieles se produce una acumulación de queratinocitos (células encargadas de transportar la melanina hasta la superficie cutánea), cualquier tipo de mancha e irregularidad de la tonalidad cutánea, se hace más evidente.

La solución a este tipo de alteraciones: la exfoliación.

Según el grado de exfoliación que se quiera logar y las necesidades del cliente, se debe adecuar la técnica (mecánica, química, biológica).